
El cantante de Los Tipitos, Walter Piancioli, habló sobre los 20 años de "Armando Camaleón"
Aunque con muy buenos recuerdos de los balnearios de Mar del Plata en aquellos veranos de los años ’90, Los Tipitos no se conformaron con el espacio que iban ganando en la escena del underground y fueron buscando las conexiones necesarias para subir a otro nivel.
En 2004 editaron “Armando Camaleón”, álbum que marcó un punto de inflexión para la banda. El disco contenía canciones que rápidamente se convirtieron en éxitos populares como “Campanas en la noche”, “Brujería”, “Silencio” y “Solo figuras”; y contó con la participación de León Gieco.
Desde entonces, las vidas de Walter Piancioli, de Raúl Ruffino y de Federico Bugallo no fueron las mismas. Ese hecho artístico los transformó para siempre.
Los Tipitos dejó una huella fuerte en la historia del rock argentino, que siguen transitando. Dos décadas desde la publicación de ese disco resultan la excusa perfecta para regresar a San Juan y compartir con los seguidores sus clásicos y todas las canciones del grupo. Walter “Willy” Piancioli, cantante de la banda, habló al respecto.
“Armando Camaleón es el disco que nos llevó a la popularidad. Si bien no es el fundacional para nosotros, porque ya veníamos con una carrera de diez años encima, fue un antes y un después. Y lo logramos por haber realizado todo un camino previo que fue de aprendizaje. Además, fue una época donde otras bandas como Miranda!, La Mancha de Rolando, Guasones, Estelares y otras lograron alcanzar una instancia similar. Todos fuimos parte de una camada que no fue poco lo que realizó en aquel 2004, porque surgió algo fuerte que nos empujó a todos estos grupos a la masividad.”

Respecto al furor de este álbum que cumple 20 años, agregó: “Con este disco vino la posibilidad real de vivir de la música. Nuestra banda se convirtió en nuestra Pyme. Con el disco empezamos a girar y trabajar para nosotros. Con Fede y Raúl creamos hace 32 años nuestra fuente de subsistencia, que nos permite vivir y que nuestros hijos tengan lo que necesitan. Al principio, dejamos todo para vivir de nuestra música, nos cag… de hambre por supuesto, pero después logramos el gran objetivo. Pusimos toda la energía y no faltaron momentos de zozobra y nos replanteamos si estábamos horriblemente locos, pero seguimos adelante y aquí estamos. Este disco representa mucho. Incluso lo tengo en long play y lo pongo a escuchar en el tocadisco de mi papá, que un amigo me lo arregló y es un tesoro para mí, porque pudimos salir de nuestras fronteras, que a cualquier músico argentino le cuesta un montón. Hasta Charly, Spinetta y Cerati les costó, entonces todo eso significa.”
